3 de abril de 2008

Igualdad, amnistía

Resulta que las trabajadoras de TUZSA dicen que su vestimenta no les gusta. Por lo visto, está bien lo de la igualdad de derechos, pero no de vestimentas. Ya que estamos, pueden aprovechar los conductores para quejarse por sus uniformes de colegio de pago. Por cierto, que el modelo de chaqueta de TUZSA triunfa ahora entre los modernos. El presentador de la ruleta de la fortuna siempre lleva chaquetas así.
Bromas aparte, aún queda mucho por hacer en esto de la igualdad de derechos. Seguimos teniendo empresas –centros comerciales- en las que por definición no hay jefas de planta, por ejemplo. En TUZSA tampoco tienen inspectoras y mira que lo intentan.
La igualdad -hay que recordarlo- no sólo se practica por un lado. Por el otro también pasan cosas, como si los hombres no supiéramos vender juguetes o caramelos, ya me entienden. Y qué decir de los gimnasios femeninos… ¿Se imaginan el caso contrario?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

una cama y una tía.

ana m. dijo...

Un sabio dijo:

"Hacen falta hombres que odien los anuncios de compresas.
Hacen falta hombres con camiseta interior.
Hacen falta hombres sensibles, pero que no lo digan.
Hacen falta hombres que hayan visto pollos, vacas y gallinas.
Hacen falta hombres que no conozcan a Jesús Vázquez.
Hacen falta hombres que sepan abrazar.
Hacen falta hombres que digan respeto en vez de tolerancia.
Hacen falta hombres capaces de emborracharse sin beber.
Hacen falta urgentemente
porque si no encuentro, al menos, uno como yo
me suicidaré en una puesta de sol".


Creo esta noche lo cuelgo.