17 de abril de 2008

Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro

Es todo una cuestión de palabras, de precisión terminológica. Como aquel juego que practicábamos de pequeños en el que había que conversar y no se podía decir ni sí, ni no, ni blanco, ni negro. Eso es lo que nos pasa ahora con el trasvase. Huy, ya lo he dicho, vaya. En aquel juego, le preguntabas a otro, ¿De qué color es la pared? Como la pared era blanca y no se podía decir blanco, empezabas a darle al ingenio… Un color claro, el mismo que el caballo de Santiago… El que decía una de las cuatro palabras, perdía. A veces, el que perdía, tenía que quedarse quieto hasta que otro le tocaba. Es lo que les pasa a algunos… Se han quedado quietos como estatuas. A ver quién tiene el valor de tocarlos. En el juego de la democracia televisiva en que vivimos, hay palabras que no se pueden decir si no quieres convertirte en una estatua de sal.

3 comentarios:

agustin martin dijo...

hello maquinista... bueno quiero decir,, especialista de 1ª en conduccion de maquinas locomotoras, que sepas que te llevo la camiseta del que pues a la tv. si hace falta. dije tv? quise decir aparato electrodomestico que a través de impulsos de luz convertidos en imagenes....
bueno amigo... cualquier dia hacemos un trasvase de ingenio, he dicho trasvase?


agustin martin

www.quepues.es

El hijo del capitán dijo...

Lo peor de esta "desviación voluntaria del líquido elemento" es que no vamos a tener agua suficiente para pasar los Estatutos de ¿Autonomía? que nos vamos a tener que tragar.

Anónimo dijo...

8 minutos
son las 19:22h
y vas a perder